martes, 29 de junio de 2010

Música, vídeos y el hombre florero

Ya ha llegado el verano y no me he dado ni cuenta...

Tal y como preveía, ha finalizado mi época de hibernación. Vino la primavera con lluvias y rayos de sol que me despertaron un día por la mañana..

Este tiempo de desactualización del blog he hecho cosas diferentes, algunas que no había hecho nunca.
He estado en 2 festivales de música:
En Murcia en SOS 4.8. Fueron 2 días en la Manga del Mar menor, un sitio horroroso, de mal gusto y totalmente ilegal. Fuimos a la aventura, sin mucha organización previa, como siempre vamos Antron y yo, improvisando. Nos pasamos casi todo el tiempo en Murcia, en el festival. Me sorprendieron mucho The Leadings y Crystal Castles me encantó la chica gritona, de negro y con mucha marcha! Los Franz Ferdinand son increíbles en directo, aunque a mi no me gusta oirlos en CD y Hot Chip, normal. Orbital un sonido estupendo, pero el resto de grupos... muy pop, demasiado soft pa mi es el pop.




Nos reímos mucho ese finde, fue como una risaterapia. Aquellas sesiones de risas en las que te duele la barriga, la cara, la boca y lloras de tanto reir, pero te ríes, te ríes y te ries de todo y te ti misma, sobretodo.

Hace poco estuve en el Sonar de Barcelona. Este festival ya se presentaba un poco mas fuerte, no tan soft como el de Murcia. En sentido musical con tecno, electronica, minimal (que ya me va sentando como el pop, demasiado soft), algo de trance y drum&base. También se presentaba un poco mas fuerte por mis compis de festival. Mis amigas "las perlas" de Bcn ya tenían ganas de sonar desde navidades, así que con tanto entusiasmo el evento no podía salir mal. Y efectivamente no salió nada mal.
Fueron 2 días de música, baile, momentos de introspección y paz interior. Otros de euforia por el reencuentro con mi amiga-hermana de la infancia y también por lo que disfruté de los de Reus vs "las perlas" de Bcn. Un finde largo, como si me hubiera ido de viaje, sin embargo empecé el sábado desayunando sola en la terraza y acabé el domingo vermuteando en el mismo sitio con 6 amigos vestidos de mi.

Y el lunes, examen de inglés. Y Aprobado.




Ultimamente he estado entretenida con nuevas tecnologías, bueno, nuevas pa mi. Me compré un Mac y me regalaron un Iphone. Es increíble el cambio. Parezco una niña pija, pero ya era hora que me cambiara de mobil ,que pobrecito se apagaba cuando menos te lo esperabas, estaba todo customizado y con pequeños golpes que le daban caracter. Me lo he puesto en un marco que tenía vació, rollo cuadro en relieve. No menos importante y necesario era que me cambiara de portatil. El samsung tenía mas de 5 años y ya no podía ser ni multitarea.

También me estoy entreteniendo con mis grabaciones domésticas, de la vida cotidiana. Me hace gracia pensar que lo que grabe ahora, lo podré ver de mayor (quizás y espero...) y seguro que me provocará recuerdos que, sin imagenes o palabras sería incapaz de recordar. Por lo que he visto, eso es lo que pasa cuando eres viejo. Que tu memoria se vuelve caprichosa, olvidas tu vida reciente y solo recuerdas la niñez.

Y para que no se me olvide, me he puesto un hombre florero en casa.

sábado, 24 de abril de 2010

Al fin, Marruecos y el desierto.

Le estoy cogiendo una manía a los aereopuertos que no puedo mas! En concreto al de Reus y al de Marrakech.

Me parece un atraso cómo se gestionan, me disgusta el mal servicio que ofrecen a los consumidores y lo impotente que eres ante cualquier contratiempo que sufre la compañía con la que vuelas. Además de esto, mis últimas 2 experiencias en los aereopuertos han sido emocionalmente, algo desagradables.
En el de Reus, por encontrarme ante una situación por sorpresa!, en la que yo me sentí atrapada, en desventaja y con ganas de huir de allí. Es curioso, porque hace unos 5 años aprox, en el aereopuerto de Reus viví un capítulo que puso FIN durante 4 años a este blog. El cuento Metamorfosis empezó allí.

En el aereopuerto de Marraqueix por las + de 8 horas de retraso y por la tristeza que sientes cuando pones FIN a un viaje y a una aventura.

En FIN, a parte de estos contratiempos de inicio y FIN de viaje, Marruecos me ha gustado muchísimo! Creo que volveré y ya entiendo porque Carmina se pasaba tiempo desintoxicándose de sus malos hábitos y recuperando la PAZ perdida.

En resumen el viaje se divide en 3 partes:
1- Marrakech
La ciudad tiene 1 día de visita, no mas. Lo mas interesante es la plaza y la medina. La medina es el núcleo antiguo, donde antiguamente vivían todos los habitantes de Marrakech, rodeados de una muralla que protegía a la ciudad. Y la plaza era su puerta de entrada y salida, que es patrimonio de la humanidad según la UNESCO. En la plaza era donde había y sigue habiendo mucha actividad, pasan muchas cosas a la vez y hay todo tipo de gente, también todos los turistas.

Dimos muchos paseos por la plaza y el zoco y entre el bullicio de la ciudad había:
- Encantadores de serpientes, que nos dimos cuenta que estaban allí porque casi pisamos una!
- Gente por aquí, motos por allà, guiris y marroquís paseando
- Cuenta cuentos.
Son hombres que explican o cantan historias delante de una lámpara. No les gusta que les hagan fotos y lo cuentan todo en su idioma, con lo cual, allí no verás ni un guiri ni medio. Sabes por que? Porque si en Barcelona hay carteristas en las ramblas mientras los guiris miran algún espectáculo de calle, en Marruecos hay tocadores de culo profesionales. Si, si. vaya tocamientos nada mas llegar! Me tocaron el culo con la mano bien abierta... Paso de profundizar en el tema porque sino, me enfado!
- Puestos de comida lleno de familias marroquis. Había caracoles en sopa, pescadito frito, calamares y un puesto con mucho humo en el que cocían unas longanizas y chorizillos. Como no, allá que fuimos y nos pedimos una ración. Pues parece que sentamos cátedra, porque unos cuantos guiris (españoles todos, empezaron a pedir después!)

Todo esto + un baño marroquí es lo que ofrece Marrakech.






2- Desierto
Al día siguiente a las 8 de la mañana, en un 4 x 4 con Hamid el guía que hablaba español perfectamente, nos llevó durante 4 noches y 5 días a las produndidades de la cultura bereber. Y nunca mejor dicho....
Circulé (por no decir boté y boté) por caminos de piedra, atravesando riachuelos con paisajes que parecían de otro mundo, quizás el lunar. Sin seres vivos a la vista. Sin que NADA te tape la visión del horizonte lejano y desértico.
De repente sale una mujer bereber de la nada, conoce a Hamid y sube a nuestro coche. La mujer no sabe abrir ni la puerta, nunca ha subido a un coche. Familias que viven en cuevas, sin electricidad, sin agua potable, sin estrés, sin comodidades, sin pertenencias y sin haber subido a un coche, ni haber visto un boli y un papel.










Me relajé en un oasis, monté en dromedario, dormí en el desierto rodeada de dunas, silencio y cielo estrellado. Un cielo que JAMÁS había visto. Una PAZ en el entorno y conmigo misma que no sé si había sentido nunca.
Realmente el desierto ha hecho mella en mi.










Algunas noches fueron super divertidas. De noche, Hamid y el resto de guías bereberes montaban unos conciertos improvisados de percusión + un instrumento de cuerda típico bereber. Una de las noches coincidimos con un chico negro del Canadà, que con su guitarra española nos dió un conciertazo de fusión muy chulo. Este ambientillo, con cervecitas frescas, algunas en pijama por todos los lados y cigarritos felices que vienen y que van, ha sido lo mejor de las noches en el desierto.

3- Essaouira
La última fase del viaje me cogió un buen catarro y no sé si fué por esto o porque la magia del desierto ya había desaparecido, pero esa fue la parte + floja del viaje.
Essaouira es un pueblo de pescadores, con casitas blancas y mercado de pescado buenísimo. Compramos un pescado fresco y nos fuimos a que nos lo cocinaran en un chiringuito puro marroquí. Me gustó mucho que Hamid nos llevara a los sitios donde va la gente local, me gusta no ver a muchos turístas cuando viajo.






Bueno, es inevitable encontrarte por el camino a algunas guiris enredadas con bereberes. Me sorprendió la cantidad de europeas, españolas y vascas que se lían con bereberes. Durante el viaje vi bastantes ejemplos.... Que tendrán ellos? Realmente son tan buenos amantes cómo dicen? Yo no lo probé y no lo sé, pero lo que si sé es que ELLOS se lo montan divinamente.
Los tíos traban en una profesión con + o - libertad de movimiento, cobran por ello y además follan. Fidelizando, en muchos casos, a las clientas ya que ellas volverán a por esa magía del desierto....
Fíjate que yo quiero volver también y yo no he catado a ni un bereber ni a una berebera. Conocí a una vasca, Sandra, llevaba 5 años pasando TODO su tiempo libre en Marruecos. Estaba con Hamid, otro guía y le había traído material de España para la casa que se estaba haciendo "su novio", cómo le llamaba ella.


La vuelta a Bcn, cómo era de esperar, ha sido dura.
Me ha costado desengancharme del desierto y de las aventuras del viaje. Pero cómo no, el TIEMPO, lo pone TODO en su lugar, así que Marrakech está pasando al recuerdo, al grato recuerdo....

viernes, 2 de abril de 2010

Entre 2 mundos

Voy de noche por una calle estrecha, con poca luz y muy sucia. Ropa tendida en casi todos los balcones. Una chica sentada en un portal se le cae la baba, los ojos perdidos y habla sin sentido para ella misma o para el mundo entero. Quién sabe... Otro nos pregunta si en el 2ndo piso viven unos moros. Él le dice que no lo sabe, se lo mira por encima del hombro, mientras abre la puerta de abajo. Subimos los 3. Él, yo y el chico de la calle que, como busca droga sigue preguntando donde está el 2ndo piso. Él ni caso, sigue subiendo.
Nos paramos todos en el 2ndo piso, él intenta abrir la puerta, mientras al otro ya le han abierto unos moros.

Entré a su piso y me sentí a salvo, por fin.

La escena vivida, me transportó 15 años atrás. En mi ciudad natal y muy bien acompañada también, había vivido experiencias similares a ésta. Quizás incluso experiencias más al límite. A veces, recuerdo lo que viví y no sé con qué armas ni qué inteligencia (si es que tuve alguna) utilicé, para llevar adelante una situación que a cualquiera echaba pa'tras. Y fíjate, que, no sólo la viví, sino que la disfruté cómo única e irrepetible.
Vi cómo viven los "bajos fondos de la sociedad" (lo digo entre comillas por no encontrar un eufemismo mejor): con marginación, drogas, sexo por dinero, enfermedades, calle y mala vida.. Aun siendo sólo una acompañante, en esta aventura aprendí a tratar con TODO tipo de personas. También aprendí que ESE no es mi mundo.

Y a veces, cuando me veo reunida o hablando con directores financieros, jefes de departamento, gerentes, profesionales con masters, 1000 idiomas y socios de empresa, no puedo evitar pensar de dónde vengo y de dónde he aprendido la mayoría de mis aptitudes y actitudes. Pues claro, me da la risa y me río de su sistema!

Porque ellos no se imaginan cómo son los "bajos fondos de la sociedad", no se han acercado ni se han interesado nunca. Lo desprecian y le tienen miedo. Les incomoda rodearse de personas y situaciones en la que su status, su sueldo o el valor que aportan a la empresa (mucho o nulo) no significa nada.

Cuando trabajo, debo tratar con sus valores, sus prioridades en la vida, su vocabulario sectario y a veces, elitista. Conversar de lo que a ellos les interesa, lo común, lo bien visto, lo políticamente correcto y las conversaciones un poco superficiales.
Cómo no, SIEMPRE me supone un esfuerzo, adaptarme a esta situación. Pero mas esfuerzo me supone despegarme de sus ideas, sus valores y metas que con tanto trato diario se me pegan sin yo querer. No me gusta su manera de ver la vida.
Curiosamente, tratar con algunos consultores, auditores internos, jefes de contabilidad, gestores de procesos, etc... provoca que sienta y piense que ESTE mundo, el que ahora me rodea, tampoco es el mío.

Por suerte, en todos los mundos existen excepciones y también por suerte ya se ha acabado el invierno.

Y así, entre 2 mundos ha venido la primavera.


domingo, 7 de marzo de 2010

Costumbrismos

Hay que ver, como los seres humanos nos adaptamos y acostumbramos a lo que nos rodea. A veces, a una se olvida questionarse si lo que haces repetitivamente, de forma mecánica y casi sin pensar, te sigue gustando o simplemente piensas que te gusta porque es ya costumbre.
Cuando me doy cuenta que esto me ocurre,no lo soporto. No me gustan los costumbrimos. A mi me va el cambio.
Al fin y al cabo, hemos venido a este mundo a vivir, a sentir y a experimentar, no?
O, que?? Alguien sabe lo que hay después de esta vida??? Y lo que es mas importante..... qué hacer con esta???

Algunos costumbrismos que estoy adquiriendo últimamente y que todavía me gustan:

1. Ir andando del trabajo a casa.
Des del centro de Barcelona hasta mi casa hay 35 minutos andando (a buen ritmo), o 3 paradas de metro, o 17 minutos en moto o 15 en taxi.
Lo bueno de esto es que, puedo escoger diferentes caminos para llegar a casa, lo que provoca que el camino de vuelta no lo haga de forma mecánica y sin pensar.
Durante el paseo, lo que mas me entretiene es observar los edificios y momumentos. También hay tiendas y personas, pero yo prefiero mirar hacia arriba. Recorro mucha parte del Eixample y, la verdad es que el modernismo, la burguesía catalana y el plan Cerdà hicieron una ciudad perfecta para pasear tranquilamente.
Puedes ver edificios y monumentos impresionantes, la Sagrada Familia me parece mas "maravilla" cada vez que la veo. Realmente le podría prestar mas atención cuando paso por delante, porque tiene 1000 millones de detalles, pero lo que a mi me impresiona es la energía que desprende, los espacios que crea y la ubicación que tiene. Es como lo que provoca cuando observas un Ying-Yang.


Luego subo por el paseo Gaudí hasta llegar al Hospital de Sant Pau. Este es otro de los edificios que mas me gustan, a veces según la luz del día, resulta algo tenebroso y gótico, también desprende muchísima energía, y además es donde murió mi abuela.
Y así, maravillando Bcn, llego a casa super desconectada del trabajo.



2. Pasar tiempo con mi madre.
Aunque últimamente no estoy muy habladora, ni comunicativa (verbalmente, claro...) ni me apetece contarle mucho a mi madre, me gusta ir a verla. Y que me cuente ella sus cosas. Me gusta saber que está conociendo gente nueva, que practica nuevas actividades cómo ir a un club de lectura, montar en bici o el cine-club. Son actividades que, mientras me crió a mi y luego cuidó de mi abuelo, no podía ni cuestionarse si le gustaban o no. No tuvo tiempo...
Hace poco tiene una nueva amiga y están haciendo planes para irse de vacaciones 3 días a la Costa Brava. Ya sé que para muchos, irse 3 días a 200km de tu casa, no son vacaciones, pero para mi madre si lo serán. Y yo me alegro INFINITO que disfrute de esto. Ya va siendo hora de que disfrute de la vida. No conozco a mucha gente que haya luchado tanto pa tirar sola pa'lante y superarse a si misma.

3. Trabajar en el mismo cliente durante mas de 1 año
Una de las características principales de mi trabajo es que voy cambiando de cliente/de empresa a medida que van finalizando proyectos. Es la parte "buena" de mi curro, en la que cambias de ubicación, de compañeros de trabajo, de objetivos, de sector empresarial, de todo. Incluso, en ocasiones, de vestuario.
Desde hace mas de 1 año y medio, estoy en el mismo cliente, con los mismos compañeros de trabajo, en el mismo sector: la moda. Por suerte, los objetivos y los proyectos son distintos.
Lo bueno de esta situación es que me siento mas a gusto y mas identificada con el cliente, que con mi propia empresa. Me estoy acostumbrando a:
- no llevar traje
- tener a mi amiga Purpu cerca, trabajando conmigo (la verdad es que esto me hace muy feliz y me ayuda mucho...)
- tratar a cada uno de mis key-users (usuarios clave) de manera personalizada, incluso a algunos les hago Coaching (con mi sentido común, sin estudios, sin bases, ni ná...)
- no esconder mi pluma, ir vestida como quiero y sentir que dentro de esta empresa el "ser diferente" y cómo no, la homosexualidad está mas normalizada que en la sociedad real. Por no decir el tema machismo, que de momento, parece que no existe.
- dirigirme a mi misma y actuar cómo si fuera freelance

4. Sentir soledad y dis-asociarla de la pena
Recuerdo que hace un tiempo, un amigo de Spiderman, me decía que desde que vivía solo se sentía triste y desgraciado. Cada noche se dormía delante del ordenador, en el chat, hablando con alguien (que quizás solo conoce virtualmente) y diciendo buenas noches. Hacía lo mismo cuando se despertaba. Antes de salir de la cama tenía que hablar con alguien y, cómo estaba sólo, se conectaba a internet.
Por suerte, a mi no me ocurre esto, ni mucho menos!. Además, no me gusta el chat y no me aporta compañía, para nada.
No puedo negar que me siento sola. No puedo, ni quiero negarlo. De hecho estoy aplazando muchas quedadas con amigos o qué decir de la inauguración del piso! o de mi actividad social... Ahora mismo, paso.
Pero no me siento triste. Esta soledad ya me la conozco, ya la he vivido y quiero disfrutarla, porque sé que tarde o temprano se pasa.
Es como la hibernación de los osos. Durante el invierno están muy bien en sus cuevas, dormitando, relajados, solos. Pero en verano salen a la luz, necesitan cubrir sus necesidades básicas....

8 min in Oxford Circus